Las Enfermedades No Transmisibles (ENT) son afecciones crónicas que no se contagian de persona a persona, pero que representan una de las principales causas de morbilidad, discapacidad y mortalidad en el mundo. Estas enfermedades suelen desarrollarse de manera gradual y están fuertemente asociadas a factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, el entorno y condiciones genéticas o fisiológicas.
Características principales de las ENT:
- No son infecciosas: No están causadas por agentes patógenos como virus, bacterias o parásitos.
- Progresión lenta: Suelen desarrollarse a lo largo del tiempo y, en muchos casos, son de larga duración.
- Factores de riesgo modificables: Muchas están relacionadas con hábitos como el tabaquismo, el sedentarismo, la alimentación poco saludable y el consumo excesivo de alcohol.
Principales tipos de ENT:
- Enfermedades cardiovasculares: Como la hipertensión arterial, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ACV).
- Cáncer: Incluyendo cáncer de pulmón, mama, colon, próstata y otros.
- Enfermedades respiratorias crónicas: Como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma.
- Diabetes: Principalmente la diabetes tipo 2, asociada a factores como la obesidad y el sedentarismo.
Factores de riesgo asociados:
- Estilo de vida: Dieta poco saludable, falta de actividad física, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
- Factores ambientales: Contaminación del aire y exposición a sustancias tóxicas.
- Condiciones fisiológicas: Obesidad, hipertensión arterial y niveles elevados de colesterol.
- Factores genéticos: Predisposición hereditaria a ciertas enfermedades.
Impacto de las ENT:
- Son la principal causa de muerte a nivel mundial, representando más del 70% de las muertes anuales.
- Generan una carga significativa en los sistemas de salud debido a su carácter crónico y a la necesidad de tratamientos prolongados.
- Afectan la calidad de vida de las personas y pueden llevar a discapacidades permanentes.
Prevención y control:
La SSS y otras organizaciones de salud promueven estrategias para prevenir y controlar las ENT, que incluyen:- Promoción de hábitos saludables: Alimentación equilibrada, actividad física regular y evitar el consumo de tabaco y alcohol.
- Detección temprana: Realización de controles médicos periódicos para identificar factores de riesgo y tratar las enfermedades en etapas iniciales.
- Acceso a tratamientos: Garantizar que las personas con ENT reciban atención médica adecuada y medicamentos esenciales.


