Inicio  INICIO  PREVENCION  PREVENCION DE ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES
Las Enfermedades No Transmisibles (ENT) son afecciones crónicas que no se contagian de persona a persona, pero que representan una de las principales causas de morbilidad, discapacidad y mortalidad en el mundo. Estas enfermedades suelen desarrollarse de manera gradual y están fuertemente asociadas a factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, el entorno y condiciones genéticas o fisiológicas.

Características principales de las ENT:

  1. No son infecciosas: No están causadas por agentes patógenos como virus, bacterias o parásitos.
  2. Progresión lenta: Suelen desarrollarse a lo largo del tiempo y, en muchos casos, son de larga duración.
  3. Factores de riesgo modificables: Muchas están relacionadas con hábitos como el tabaquismo, el sedentarismo, la alimentación poco saludable y el consumo excesivo de alcohol.

Principales tipos de ENT:

  1. Enfermedades cardiovasculares: Como la hipertensión arterial, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ACV).
  2. Cáncer: Incluyendo cáncer de pulmón, mama, colon, próstata y otros.
  3. Enfermedades respiratorias crónicas: Como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma.
  4. Diabetes: Principalmente la diabetes tipo 2, asociada a factores como la obesidad y el sedentarismo.

Factores de riesgo asociados:

  • Estilo de vida: Dieta poco saludable, falta de actividad física, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
  • Factores ambientales: Contaminación del aire y exposición a sustancias tóxicas.
  • Condiciones fisiológicas: Obesidad, hipertensión arterial y niveles elevados de colesterol.
  • Factores genéticos: Predisposición hereditaria a ciertas enfermedades.

Impacto de las ENT:

  • Son la principal causa de muerte a nivel mundial, representando más del 70% de las muertes anuales.
  • Generan una carga significativa en los sistemas de salud debido a su carácter crónico y a la necesidad de tratamientos prolongados.
  • Afectan la calidad de vida de las personas y pueden llevar a discapacidades permanentes.

Prevención y control:

La SSS y otras organizaciones de salud promueven estrategias para prevenir y controlar las ENT, que incluyen:
  • Promoción de hábitos saludables: Alimentación equilibrada, actividad física regular y evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  • Detección temprana: Realización de controles médicos periódicos para identificar factores de riesgo y tratar las enfermedades en etapas iniciales.
  • Acceso a tratamientos: Garantizar que las personas con ENT reciban atención médica adecuada y medicamentos esenciales.